Tras la apertura de sesiones, Milei acelera una nueva reducción de la estructura estatal. Cúneo Libarona está en la cuerda floja y suena Guillermo Montenegro para reemplazarlo.

El discurso de apertura de sesiones ordinarias no fue solo una hoja de ruta legislativa, sino el pistoletazo de largada para una reestructuración profunda del Poder Ejecutivo. Según trascendió en las últimas horas, el presidente Javier Milei tiene decidido avanzar con una “segunda etapa” de la Reforma del Estado, que incluirá fusiones de áreas, recortes de planta y cambios de nombres en ministerios clave.
El foco de mayor tensión política está puesto en el Ministerio de Justicia. La continuidad de Mariano Cúneo Libarona pende de un hilo y en los pasillos de la Casa Rosada ya se habla abiertamente de su salida. El principal candidato para ocupar esa silla caliente es Guillermo Montenegro, actual intendente de General Pueyrredón y hombre con amplia experiencia en el fuero judicial y la gestión pública.
Los motivos de los cambios
- Justicia: El Gobierno busca un perfil con mayor “muñeca política” para afrontar un año que estará marcado por la reforma del Código Penal y la batalla contra el crimen organizado. La relación con Cúneo Libarona se habría desgastado por diferencias en la gestión y la estrategia judicial.
- Reforma del Estado: El objetivo central es achicar aún más el gasto público para hacer viable la prometida reforma tributaria. La idea es que la baja de impuestos no desfinancie al Estado, sino que se compense con una estructura administrativa más “compacta y eficiente”.
Además, se confirmó que cada ministerio ya tiene listos 10 paquetes de leyes que serán enviados al Congreso mes a mes, conformando lo que Milei denominó el “año calendario de la reforma”.
