Nueve países respaldaron la iniciativa impulsada por Francia. París enviará el portaaviones Charles de Gaulle al Mediterráneo y aumentará su arsenal nuclear.

La escalada militar en Medio Oriente, tras los recientes ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, generó una reacción coordinada en Europa. Nueve países ratificaron su presencia militar en la región y Francia anunció el envío del portaaviones Charles de Gaulle al Mediterráneo, con el objetivo de garantizar el derecho de navegación en el estrecho de Ormuz.
El presidente francés Emmanuel Macron informó que su país respetará los acuerdos de cooperación militar con aliados de Medio Oriente y brindará apoyo antimisiles y antidrones. Además, confirmó una iniciativa conjunta con otros Estados europeos para asegurar la libre circulación marítima en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.
Durante un discurso televisado, Macron sostuvo que las recientes operaciones militares se realizaron “fuera del derecho internacional” y reiteró la necesidad de retomar las negociaciones diplomáticas. También calificó como un “error estratégico” el envío de tropas israelíes al Líbano.
Disuasión nuclear a escala continental
En paralelo, Francia avanzó en la construcción de una estrategia de “disuasión avanzada” con participación de ocho países: Reino Unido, Alemania, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca.
El esquema prevé el despliegue temporal de capacidades nucleares francesas en territorios aliados, aunque manteniendo el control exclusivo de la decisión final en manos del presidente francés. Macron anunció además el aumento del número de cabezas nucleares del arsenal nacional, sin precisar cifras.
Según explicó, la iniciativa será complementaria a la estructura de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y comenzará con ejercicios conjuntos y cooperación técnica.
Francia es la única potencia nuclear de la Unión Europea y busca consolidar un pilar defensivo propio en un contexto de tensiones geopolíticas crecientes.
Distanciamientos con Estados Unidos
En el plano político, el escenario también evidenció matices dentro del bloque occidental. El primer ministro británico Keir Starmer inicialmente rechazó que Estados Unidos utilizara la base de Diego García para operaciones contra Irán, aunque luego autorizó su uso bajo argumentos de defensa colectiva.
Por su parte, el presidente del gobierno español Pedro Sánchez impidió que Washington utilizara las bases conjuntas de Rota y Morón para la ofensiva, al considerar la operación como “unilateral”. En la misma línea se expresó la ministra de Defensa española, Margarita Robles.
En contraste, la primera ministra italiana Giorgia Meloni rechazó sumarse al nuevo pilar europeo de defensa impulsado por Francia.
Un escenario global en transformación
Francia confirmó además que su futuro submarino nuclear lanzador de misiles, previsto para 2036, llevará el nombre “Invencible”.
Actualmente, nueve países poseen armas nucleares: Rusia, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte. De ellos, cinco son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y están reconocidos como potencias nucleares por el Tratado de No Proliferación Nuclear.
La decisión europea marca un punto de inflexión en su política de defensa, en medio de un escenario internacional cada vez más inestable.
