Irán ofreció poner fin a las restricciones sobre el estrecho de Ormuz a cambio de que Estados Unidos levante el bloqueo económico y avance hacia el fin del conflicto, según revelaron fuentes regionales con conocimiento de las negociaciones.
La propuesta, transmitida a Washington a través de Pakistán, contempla además postergar para una etapa posterior las discusiones sobre el programa nuclear iraní, uno de los principales puntos de conflicto entre ambas partes.
El ofrecimiento se conoció mientras el canciller iraní, Abbas Araghchi, se reunió en Rusia con el presidente Vladimir Putin, en un intento por avanzar en negociaciones diplomáticas. Desde el Kremlin aseguraron que Moscú está dispuesto a colaborar para alcanzar una salida al conflicto.
Sin embargo, el presidente estadounidense, Donald Trump, mantiene una postura firme y condiciona cualquier acuerdo a que Irán renuncie a desarrollar armas nucleares, lo que reduce las probabilidades de una aceptación inmediata de la propuesta.
Un punto clave para la economía global
El estrecho de Ormuz es una vía estratégica por la que circula cerca del 20% del petróleo y gas comercializado en el mundo. Su cierre parcial en el marco del conflicto generó un fuerte impacto en los precios internacionales de la energía, con efectos en la inflación y en los costos de alimentos y fertilizantes a nivel global.
El bloqueo impuesto por Estados Unidos busca limitar las exportaciones petroleras iraníes, afectando una de las principales fuentes de ingresos del país. En respuesta, Teherán restringió el tránsito marítimo, lo que intensificó la presión sobre los mercados y sobre aliados de Washington en el Golfo.
Negociaciones en un escenario frágil
Aunque rige un alto el fuego, las conversaciones entre ambas partes permanecen estancadas. Irán exige el levantamiento del bloqueo como condición previa, mientras mediadores internacionales intentan acercar posiciones.
En paralelo, el Parlamento iraní analiza un proyecto para que sus fuerzas armadas asuman el control total del estrecho, lo que podría endurecer aún más su postura en futuras negociaciones.
El conflicto, iniciado a fines de febrero, ya dejó miles de muertos en la región y mantiene en alerta a la comunidad internacional por su impacto geopolítico y económico.








