La CGT confirmó una gran movilización en rechazo a las políticas del Gobierno nacional y la reforma laboral. Aunque la central obrera no convocó a un paro general, gremios como ATE llevarán adelante medidas de fuerza en sectores clave.

En la antesala del feriado por el Día del Trabajador, la tensión entre los sindicatos y el gobierno de Javier Milei continúa escalando. Para este jueves 30 de abril, la Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó una importante movilización en rechazo a las políticas económicas de la actual gestión, a los cambios impulsados en el sistema aduanero y, muy especialmente, a la reforma laboral que actualmente se encuentra vigente y bajo disputa judicial.
A pesar de la convocatoria masiva, Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, aclaró la principal duda que rondaba en el escenario laboral de esta semana: no habrá paro general. Sin embargo, advirtió que el conflicto podría profundizarse en las próximas semanas debido al impacto económico y la pérdida de poder adquisitivo. “El clima social va a cambiar”, aseguró el dirigente, dejando la puerta abierta a futuras medidas contundentes si no hay respuestas oficiales.
¿Quiénes paran este jueves?
Si bien la principal central obrera decidió no ir al paro, la medida de fuerza sí se sentirá en algunos sectores puntuales. La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmó que realizará un paro de actividades en reclamo por despidos y en exigencia de reincorporaciones. Esta medida afectará el normal funcionamiento de áreas estratégicas, como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), lo que podría impactar directamente en la actividad aeronáutica por la falta de pronósticos y alertas.
Por otro lado, la conflictividad también tiene su epicentro en el interior del país: en la provincia de Santa Cruz se desarrolla un paro general de 72 horas (28, 29 y 30 de abril) en medio de fuertes reclamos por las negociaciones paritarias.
La jornada del 30 de abril funcionará como un verdadero termómetro social. Aunque la paralización del país no será total, las calles reflejarán el descontento de los gremios y podrían marcar el ritmo de las próximas acciones de protesta contra el Gobierno.








