El hombre había hecho público su desesperado reclamo contra la obra social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad por la falta de asistencia médica frente a su delicado estado de salud. Pese a su lucha, falleció en las últimas horas.

Un profundo dolor e indignación envuelve a la comunidad tras conocerse el fallecimiento de Carlos, el suboficial que en el último tiempo había tomado estado público tras denunciar un grave abandono por parte del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA). Su partida marca el trágico final de una incansable lucha por el derecho a la salud.
Semanas atrás, Carlos y su familia habían decidido visibilizar su desesperada situación. El suboficial padecía un delicado cuadro clínico y acusaba a su obra social de no brindarle las prestaciones, tratamientos y derivaciones urgentes que necesitaba para seguir viviendo. En sus reiterados reclamos, apuntaba contra la burocracia y la inacción de la institución, asegurando que lo habían dejado “a la deriva” en su momento de mayor vulnerabilidad.
Pese a los constantes pedidos administrativos, la presión mediática y el clamor de sus seres queridos por conseguir la cobertura médica que le correspondía por sus años de servicio, las respuestas no llegaron a tiempo. El estado de salud de Carlos continuó deteriorándose irreversiblemente hasta desencadenar el peor final.
La noticia de su fallecimiento generó una fuerte conmoción y reavivó los reclamos entre sus camaradas y familiares, quienes hoy lloran su pérdida y exigen que su caso no quede en el olvido, exponiendo las graves falencias del sistema de salud de la fuerza.








