El contratista que intervino en la remodelación de la vivienda del vocero presidencial Manuel Adorni, en el country Indio Cuá (Exaltación de la Cruz), presentó ante la Justicia un detalle de los trabajos realizados y aseguró que los pagos fueron efectuados en efectivo y en dólares. La documentación quedó incorporada a una causa judicial en trámite.
Según la declaración de Matías Tabar en Comodoro Py, la obra —iniciada en septiembre de 2024— tuvo un costo final de USD 245.929, muy por encima del presupuesto inicial estimado en USD 95.000. De acuerdo con su testimonio, el esquema de pagos habría sido informal, sin facturación ni registros contables, y el dinero era entregado directamente por el funcionario.
El listado, presentado en formato Excel bajo el título “BETTINA&MANUEL REMODELACION UF380”, detalla los distintos rubros de gasto durante las refacciones de una propiedad de aproximadamente 400 metros cuadrados. Entre los trabajos se incluyen la construcción y modificación de la pileta, con una inversión cercana a USD 9.000, la instalación de una cascada ornamental por USD 3.500 y la incorporación de equipamiento como apoyacabezas para jacuzzi.
Uno de los ítems de mayor peso fue el recambio de aberturas por sistemas de alta gama, que representó un desembolso de alrededor de USD 33.000. También se registran intervenciones en el jardín, con más de USD 4.000 destinados a césped y riego, y mejoras en el área recreativa, donde se construyó una parrilla y se instalaron estructuras metálicas.
El documento además consigna gastos en carpintería a medida, que se incrementaron a lo largo de la obra con distintos encargos, y trabajos en la cocina, incluyendo la instalación de una isla central y elementos de terminación. En paralelo, se detallan intervenciones en el sistema de climatización, con un costo cercano a los USD 4.000.
En cuanto a la modalidad de pago, el contratista indicó que recibió sumas parciales en efectivo, en montos elevados —como USD 20.000, USD 30.000 o USD 40.000— hasta alcanzar un total de USD 225.000. El saldo restante, de USD 20.929, habría sido abonado al finalizar los trabajos bajo el mismo esquema.
Tabar también señaló que no se emitieron facturas ni recibos por la mayoría de los trabajos, y que esa modalidad es habitual en el rubro de la construcción. Además, aportó a la causa material respaldatorio, como fotografías, renders y la planilla completa de gastos.
En su declaración, agregó que volvió a ser contactado entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 para realizar nuevos trabajos en otro inmueble del matrimonio, ubicado en el barrio porteño de Caballito, los cuales también habrían sido abonados en efectivo.
Por último, el contratista afirmó que, antes de presentarse ante la Justicia, recibió mensajes de Adorni a través de WhatsApp. Según su relato, el funcionario intentó contactarlo, pero decidió no responder tras recibir asesoramiento legal.
La investigación judicial continúa en curso y busca determinar las características de las operaciones y el origen de los fondos utilizados en las obras.










