El Xeneize cayó ante el conjunto chileno en La Bombonera y quedó afuera de la competencia continental en la primera ronda por primera vez en 32 años. La derrota profundizó la crisis futbolística e institucional.
Boca Juniors sufrió una dura derrota ante Universidad Católica y quedó eliminado de la Copa Libertadores en la fase de grupos, un hecho que no ocurría desde hace 32 años. El equipo no logró revertir el resultado en La Bombonera y cerró una campaña marcada por la irregularidad y las críticas.
La eliminación generó un fuerte malestar entre los hinchas, que despidieron al plantel con silbidos e insultos tras el final del encuentro. El resultado también dejó en el centro de la escena al entrenador Claudio Ubeda, cuyo ciclo estaría cerca de finalizar, y a la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme, cuestionada por la falta de resultados internacionales en los últimos años.
Boca llegaba a este tramo de la temporada con expectativas altas tras una serie positiva de resultados, incluido el triunfo ante River en el Monumental. Sin embargo, el equipo perdió consistencia en las últimas semanas, sufrió bajas importantes por expulsiones y lesiones, y terminó complicando su clasificación.
Durante el partido, el conjunto argentino mostró dificultades para generar juego asociado y dependió de acciones aisladas para acercarse al arco rival. Universidad Católica, en cambio, se mostró ordenado, manejó los tiempos del encuentro y aprovechó los espacios para golpear en los momentos clave.
El único gol del partido fue convertido por Clemente Montes, con un remate desde afuera del área que dejó sin respuestas al arquero de Boca. Sobre el cierre, Ángel Romero había marcado el empate, pero la jugada fue anulada por posición adelantada.
Con esta eliminación, Boca deberá disputar el repechaje para intentar avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana. Además, se espera una etapa de cambios tanto en el cuerpo técnico como en el plantel de cara al próximo semestre.








