El Gobierno nacional deberá afrontar vencimientos de deuda por unos US$30.000 millones durante los próximos 18 meses y trabaja en distintas estrategias para garantizar el financiamiento de esos compromisos. Según estimaciones de analistas de mercado, el Ejecutivo ya cuenta con una parte importante de los recursos necesarios y busca completar el esquema mediante créditos y refinanciaciones.
En ese contexto, el lunes se habilitó una operación destinada a obtener financiamiento de bancos internacionales con respaldo de organismos multilaterales, con el objetivo de reducir el costo de endeudamiento y ampliar las fuentes de crédito disponibles para el Tesoro.
De acuerdo con la consultora 1816, el Ministerio de Economía ya aseguró cerca del 85% de los dólares necesarios para afrontar próximos vencimientos relevantes, luego de adquirir US$600 millones al Banco Central durante la semana pasada. El monto acumulado alcanza aproximadamente los US$3.680 millones.
Entre las alternativas de financiamiento que analiza el Gobierno figuran las colocaciones de deuda en moneda extranjera mediante títulos como el Bonar 2027 y Bonar 2028, además de préstamos otorgados por bancos internacionales con garantías de organismos como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF.
Otra de las herramientas contempladas es la renovación de operaciones de financiamiento del Banco Central, conocidas como repos. Estas operaciones permiten acceder a crédito externo sin necesidad de realizar una emisión tradicional de bonos en los mercados internacionales.
Según el análisis de 1816, estas tres fuentes permitirían asegurar alrededor de US$13.100 millones. El resto de las necesidades financieras podría cubrirse mediante una combinación de nuevas emisiones internacionales, refinanciación de compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el eventual uso de reservas internacionales.
Desde el mercado consideran que el Gobierno cuenta con margen para cumplir con sus obligaciones financieras. La consultora Romano Group sostuvo que el programa financiero previsto para 2026 “parecería resuelto” y que el correspondiente a 2027 resulta “realizable” bajo las condiciones actuales.
Los analistas también destacan que una eventual reapertura gradual del acceso a los mercados internacionales permitiría fortalecer las reservas y mejorar el perfil financiero de la Argentina en los próximos años. Sin embargo, advierten que un posible endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos podría encarecer el acceso al crédito externo en el futuro.









