Este martes se cumple un mes del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue asesinada en la ciudad de Córdoba. La causa tiene actualmente tres personas detenidas y la investigación judicial continúa para reconstruir cómo ocurrió el crimen y determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados.
La joven fue vista por última vez el 23 de mayo, cuando salió de su casa y tomó un remis con destino a una vivienda del barrio Cofico donde residía Claudio Barrelier, expareja de su madre. Antes de llegar, envió un mensaje de audio a sus amigas en el que les comentó que el hombre tenía una “sorpresa” para su mamá.
El remisero que la trasladó declaró posteriormente que Agostina se mostró tranquila durante el viaje y que le explicó que iba a encontrarse con la pareja de su madre. Sin embargo, aseguró que le llamó la atención la actitud del hombre que abonó el traslado al llegar al domicilio, ya que evitó mirarlo a la cara y utilizó un dólar para completar el pago.
Tras la denuncia por desaparición, la Justicia inició una investigación que en un primer momento fue caratulada como privación ilegítima de la libertad. Durante una semana se realizaron allanamientos y distintas medidas de búsqueda, mientras se mantenía activo el Alerta Sofía.
Finalmente, el cuerpo de Agostina fue hallado en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra. Según el informe preliminar de la autopsia, la adolescente habría sido estrangulada y presentaba indicios compatibles con un presunto abuso sexual. Además, el cadáver había sido desmembrado.
La investigación sostiene que la muerte se produjo durante la madrugada del 24 de mayo. Claudio Barrelier, señalado como principal sospechoso, modificó su versión de los hechos en distintas declaraciones realizadas ante el fiscal Raúl Garzón.
Actualmente, Barrelier permanece detenido e imputado como presunto autor de homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y violencia de género. En la causa también están detenidos Osvaldo Fassetta, quien alquilaba una habitación en la vivienda del acusado, y Soledad Andreani, propietaria del vehículo que presuntamente habría sido utilizado para trasladar el cuerpo.
Ambos enfrentan cargos por presunto encubrimiento agravado.
La semana pasada se levantó el secreto de sumario y se espera la incorporación de nuevas pruebas y medidas procesales. Mientras tanto, familiares y allegados de Agostina continúan realizando movilizaciones para reclamar justicia y el esclarecimiento total del caso.









