La víctima, de apellido Marino, vive al norte de avenida Rioja, en Capital. Este lunes radicó la denuncia en la Comisaría 2da y el caso quedó en manos de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas.
Todo empezó cuando Marino recibió mensajes desde el número de un amigo que suele vender dólares. Sin sospechar nada raro, aceptó comprarle una suma importante de moneda extranjera al precio que le ofrecieron.
El supuesto vendedor le pasó los datos de dos cuentas bancarias distintas para que depositara el dinero. Marino hizo las transferencias confiado en que después le entregarían los billetes verdes.
La estafa se destapó cuando Marino llamó a la casa de su amigo para coordinar la entrega y habló con su esposa. Ella le explicó que su marido había perdido el teléfono días atrás y que no habían podido recuperar el WhatsApp, porque un desconocido se había quedado con el control de la cuenta. Ahí entendió que había sido víctima de un engaño y que los 18 millones de pesos ya estaban perdidos.

