La senadora Patricia Bullrich marcó diferencias con parte de la estrategia electoral que maneja el oficialismo en el Congreso. Al retirarse del Senado durante los festejos por el Día de la Independencia, fue consultada sobre las listas colectoras y no dudó en responder que la idea no le cierra.
El mecanismo permite que boletas de distintos partidos sumen votos para un mismo candidato, como presidente o gobernador, aunque compitan entre sí en los cargos de menor jerarquía. El Gobierno lo evalúa como moneda de cambio para convencer a gobernadores aliados de la UCR, el PRO y fuerzas provinciales de acompañar la eliminación de las PASO.
Bullrich admitió que, pese a su rechazo, todavía no aparece en el arco político una alternativa mejor para resolver las internas partidarias sin primarias. Aun así, insistió en que su prioridad es terminar con el actual esquema, al que responsabiliza de alargar demasiado las campañas y de restar tiempo real de gestión a los gobiernos.
El debate llega en un momento clave, con el oficialismo intentando cerrar acuerdos antes de que el tema se discuta en el recinto en las próximas semanas. Mientras La Libertad Avanza apunta a consolidar el liderazgo de Javier Milei de cara a una eventual reelección, los mandatarios provinciales resisten perder la herramienta de las PASO para ordenar sus disputas internas.

