El conflicto que paralizó los colectivos en San Juan quedó resuelto después de que ambas partes sellaran un acuerdo sobre los puntos que aún dividían a negociadores. Los empresarios se comprometieron a depositar los salarios de octubre con la escala establecida en el convenio nacional más los retroactivos que correspondan, lo que cierra la disputa de fondo que motivó la medida de fuerza.
Este nuevo pacto se suma a lo acordado la semana anterior, cuando ya habían logrado que los colectivos volvieran a circular. En esa ocasión, las empresas se comprometieron a cancelar el aumento de septiembre, que alcanzó el 10,5% respecto a los sueldos de abril. Sin embargo, la deuda acumulada entre mayo y agosto seguía pendiente.
Según el acta de conciliación, los atrasos de esos cuatro meses todavía deben negociarse. La UTA y los empresarios deberán reunirse nuevamente durante octubre para definir cómo se saldarán esos pasivos. De esta forma, la conciliación obligatoria cierra con compromisos concretos para los pagos inmediatos, pero queda parte de la deuda histórica para futuras discusiones.
El acuerdo marca el fin de una etapa de tensión entre el gremio y los operadores. Aunque persisten temas pendientes sobre la deuda acumulada, los compromisos inmediatos de pago y la nueva escala salarial representan un avance en las demandas que había planteado el sector de trabajadores del transporte urbano.
