Argentina rechaza la colonización británica de las Islas Malvinas, considerándola una apropiación violenta que comenzó hace más de un siglo y sigue vigente hoy en día.
El reclamo argentino se basa en la historia de las colonizaciones forzadas y la toma de territorios que han sufrido países como Francia, Bélgica y España en diferentes partes del mundo, incluyendo el caso de Ushuaia y la expulsión de los británicos por Roca.
Los galeses, ingleses y escoceses que hoy viven en territorio argentino han sido absorbidos por la cultura local, pero sus ancestros fueron considerados ‘okupas’ por los argentinos en el contexto de la soberanía sobre Malvinas.
El reclamo sobre Malvinas incluye no solo cuestiones territoriales, sino también intereses económicos como la explotación petrolera y pesquera, y la proyección geopolítica hacia la Antártida.
