El reconocido mediático dio el “sí” en una ceremonia íntima e inesperada en Buzios junto a su joven pareja jujeña. “Este viaje fue tan romántico y estoy tan enamorado que averiguamos y nos casamos”, confesó.

El amor no sabe de edades ni de fronteras, y Guido Süller lo dejó en claro una vez más. A sus 64 años (y a punto de cumplir 65), el hermano de Silvia Süller sorprendió a todos sus seguidores al anunciar que se casó con Hernán Sanabria, su novio jujeño de 22 años, con quien lleva dos años de relación.
La romántica ceremonia se llevó a cabo en el patio del hotel donde se hospedan en la paradisíaca ciudad de Buzios, Brasil. Lo que inicialmente iba a ser un viaje de relax y vacaciones, rápidamente se transformó en una luna de miel. “Nos vinimos de viaje, no estaba en nuestros planes casarnos, pero este viaje fue tan romántico y estoy tan enamorado que averiguamos y nos casamos”, relató Guido a la prensa.
Tras atravesar un conflictivo divorcio con su expareja, Tomasito, el excomisario de abordo aseguró haber encontrado en Hernán una nueva oportunidad para ser feliz y desterrar la idea de “pasar una vejez solitaria”. “Ahora tengo un compañero que quiere estar conmigo, que me dice que el día que me vaya, se va conmigo”, expresó profundamente enamorado.
Consciente de las críticas y los prejuicios por los 42 años de diferencia que los separan, Guido fue tajante: “La gente mala dice que me usa, que me come la billetera, pero lo que no saben es que este viaje a Buzios lo pagó íntegramente él”. En esa misma línea, aclaró su situación económica para espantar los rumores de interés: “A los que lo tildan de gato, les aclaro que yo soy un jubilado de Aerolíneas Argentinas que cada tanto le sale algún que otro trabajo. Millonario no soy”.
Lejos de importarles el “hate” en redes sociales, el mediático destacó las virtudes de su flamante marido: “Me enamora su simpleza. Es un jujeño con ganas de vivir sanamente que lo único que quiere es estar al lado mío”. Hoy, Guido y Hernán disfrutan de sus primeros días como matrimonio en las playas cariocas, demostrando que apostaron todo por este amor.








