Las autoridades sanitarias de Chile decidieron declarar una alerta sanitaria inédita por hantavirus, que rige desde el 29 de julio y se extenderá hasta 2027. La medida abarca 13 regiones, desde Atacama hasta Magallanes, y busca darle al sistema de salud más herramientas para reaccionar rápido ante la enfermedad.
El detonante fue el salto en la letalidad del virus: de los 46 casos confirmados este año, 18 personas murieron, es decir el 39%. El año pasado la proporción era bastante menor, con 8 muertes sobre 44 contagios, un 18% de letalidad.
Según explicó la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, la alerta no implica que haya una epidemia declarada, sino que habilita contrataciones de personal, compras de insumos por vías excepcionales y un refuerzo de la vigilancia epidemiológica. Los casos se concentran en zonas como Valparaíso, la Región Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén, donde circula el ratón de cola larga, transmisor del virus.
El decreto también incluye una advertencia por lo que las autoridades llaman multiamenaza sanitaria, que suma la vigilancia sobre dengue, zika, chikungunya, fiebre amarilla e influenza aviar. Desde diciembre pasado, además, la Organización Panamericana de la Salud mantiene su propia alerta regional por el incremento de casos de hantavirus en distintos países del Cono Sur.
