El cero a cero entre Rosario Central y Corinthians por los octavos de final de la Copa Libertadores terminó con una denuncia grave: el arquero brasileño Hugo Souza aseguró que le gritaron insultos racistas desde una de las tribunas del estadio Gigante de Arroyito.
Durante el segundo tiempo, el guardameta se acercó al árbitro uruguayo Andrés Matonte para contarle lo que pasaba. El juez frenó el partido unos segundos y activó el protocolo de la Conmebol contra la discriminación, dando aviso al veedor del encuentro.
Tras el partido, Souza habló con la prensa brasileña y contó que lo llamaron ‘mono’ en varios momentos del juego. ‘Cada vez que venimos a jugar a Argentina pasa lo mismo’, lamentó, y agregó que espera que quienes insultan entiendan algún día que no son superiores a nadie. El arquero, sin embargo, destacó que los futbolistas de Rosario Central se acercaron a pedirle disculpas y aclaró que la responsabilidad es de un grupo de hinchas, no del club.
Corinthians emitió un comunicado en el que repudió el hecho y anunció que pedirá una investigación para identificar a los responsables, además de reclamar la intervención de la Conmebol. El protocolo vigente prevé una primera advertencia, como la aplicada en Rosario, y en caso de reincidencia permite suspender o directamente terminar el partido; ahora se espera que los informes del árbitro y el veedor determinen si hay sanciones para el club rosarino.
