El magistrado de Faltas, Enrique Mattar, fue denunciado tras cruzar un semáforo en rojo, embestir a un motociclista en Capital y abandonar el lugar sin brindarle asistencia. La Fiscalía ya solicitó la audiencia de formalización.

Un grave hecho de tránsito puso en el centro de la polémica a una de las figuras encargadas de impartir justicia en la provincia. El juez de Faltas Enrique Mattar quedó formalmente bajo la lupa del Ministerio Público Fiscal, acusado de protagonizar un siniestro vial, huir del lugar y, paradójicamente, violar las normativas de tránsito que él mismo se encarga de hacer cumplir diariamente en su juzgado.
El episodio ocurrió en la intersección de Avenida Rawson y calle 9 de Julio, en Capital. Según las pruebas recabadas en la investigación, entre ellas registros de cámaras de seguridad, el magistrado cruzó el cruce con el semáforo en rojo a bordo de su vehículo e impactó contra un motociclista de apellido Palacio. Lejos de detener su marcha para asistir a la víctima, Mattar continuó su camino y se retiró del lugar.
La investigación y la defensa
El motociclista damnificado reclamó públicamente que el juez “se haga cargo del accidente” y afronte los costos de reparación de su rodado. Por su parte, desde el entorno del magistrado esgrimieron una particular defensa: aseguraron que Mattar “no sintió el impacto” debido a que circulaba con los vidrios del auto cerrados por el fuerte viento Zonda que azotaba la provincia, y remarcaron que su vehículo no presentaba daños visibles.
Sin embargo, para la Justicia las evidencias son claras. La Fiscalía ya presentó la solicitud ante la Oficina Judicial para que se fije la fecha de la audiencia. En la misma, el juez enfrentará una imputación por el delito de lesiones culposas.
Una frase que resuena
El caso cobró aún más relevancia pública debido a una impactante coincidencia. Apenas unos días antes del siniestro, el juez Mattar había brindado una entrevista periodística en la que se refirió a las infracciones de tránsito con extrema severidad. “Quien cruzó un semáforo en rojo, lo cruzó y listo”, había sentenciado el magistrado, una frase que hoy, a la luz de los hechos, lo expone por haber quebrado las mismas reglas que juzga con rigor.








