Los investigadores de Delitos Complejos y especialistas en ciberdelito trabajan para rastrear la amenaza de bomba que llegó por teléfono. La llamada provocó que todo el personal abandone el edificio de manera inmediata, paralizando la actividad administrativa de la provincia durante un tiempo considerable.
Un problema central en la investigación es que el número de teléfono utilizado para realizar la llamada no está activo. Esta circunstancia complica significativamente el trabajo de los pesquisidores para establecer una conexión con el autor de la amenaza.
Los especialistas en ciberdelito están enfocados en reconstruir el origen de la comunicación. Analizan registros telefónicos y técnicas forenses digitales para intentar identificar pistas que lleven hasta quién hizo la llamada.
Por ahora, la investigación continúa sin resultados concretos. Las autoridades pidieron que cualquier dato relevante sobre el incidente sea reportado para acelerar la identificación del responsable de la amenaza.
El caso permanece abierto mientras los investigadores persiguen todas las líneas disponibles para resolver el episodio que alteró el funcionamiento normal de la sede del gobierno provincial.
