Durante una visita al Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, en San Pablo, Lula lanzó fuertes críticas contra el funcionario estadounidense. Según el mandatario brasileño, Rubio actúa por fuera de lo acordado con Donald Trump y toma partido a favor del sector bolsonarista en la carrera electoral que se viene.
Lula lo describió como una persona hostil hacia Brasil y hacia América Latina en general. Dijo que sus decisiones contradicen los diálogos que mantuvo personalmente con Trump en encuentros previos en Malasia y en Washington, donde asegura haber entregado documentación para desmentir señalamientos de Estados Unidos contra su país.
El líder brasileño también apuntó contra los aranceles que Washington le impuso a productos de su país, supuestamente justificados por el manejo ambiental de Brasil. Lula remarcó que ningún otro país toma tan en serio la agenda climática, y recordó que el propio Trump había manifestado ante la ONU su escepticismo frente al cambio climático.
En el mismo acto, el mandatario habló sobre la necesidad de que Brasil industrialice sus propios recursos estratégicos, como las tierras raras, en lugar de exportarlos sin procesar. Planteó la idea de crear un fondo que permita capitalizar esa riqueza en beneficio de la población, y aclaró que el país sigue abierto a recibir inversiones extranjeras para desarrollar esas cadenas productivas.
