El presidente Javier Milei pasó el sábado en San Pablo, donde combinó actividades de Estado con un fuerte espaldarazo político al senador Flávio Bolsonaro, que competirá por la presidencia de Brasil en las elecciones de octubre. El mandatario argentino fue recibido en el Palacio dos Bandeirantes por el gobernador paulista Tarcísio de Freitas, en una ceremonia donde se destacó una alfombra de color azul, en lugar del habitual rojo.
Durante el acto, las autoridades brasileñas le entregaron a Milei la Orden de Ipiranga en su grado más alto, la Gran Cruz, la máxima condecoración que otorga el estado de San Pablo. Del encuentro también participaron la secretaria general de la Presidencia argentina, Karina Milei, y el intendente porteño de San Pablo, Ricardo Nunes, antes de una reunión de trabajo a la que se incorporó Flávio Bolsonaro.
Más tarde, Milei asistió a la Convención Nacional del Partido Liberal, en el estadio Pacaembú, en el marco de la presentación oficial de la candidatura presidencial de Bolsonaro hijo. Allí, el presidente argentino lanzó una frase que resumió el sentido de su visita: dijo haber ido a acompañar la ‘ola azul’ y expresó su deseo de que ese color termine de imponerse en el mapa político brasileño.
Para poder cumplir con esta agenda en Brasil, la Casa Rosada tuvo que reorganizar los compromisos del presidente en la Argentina: el acto de apertura de la Exposición Rural de Palermo, que originalmente iba a encabezar Milei, quedó postergado para este domingo. El respaldo explícito a la principal oposición brasileña se suma a la ya tensa relación entre los gobiernos de Milei y de Luiz Inácio Lula da Silva, que hasta ahora solo se cruzaron en cumbres multilaterales como el G20 y el Mercosur, sin instancias de diálogo bilateral directo.
