Los hechos quedaron bajo investigación judicial en dos jurisdicciones distintas de San Juan. El primero sucedió el 8 de octubre en la escuela secundaria Comodoro Rivadavia, cuando la mujer se presentó luego de ser citada por cuestiones sobre la asistencia de un alumno. Al ser informada sobre la situación académica, reaccionó con insultos y amenazas contra el personal directivo, secretaria, preceptor y asesor pedagógico.
Once días después, el 20 de octubre, la misma persona protagonizó una nueva agresión a bordo de un colectivo de la línea 364 que circulaba por Las Chacritas. Durante una discusión con otra pasajera, la atacó con rasguños, tirones de pelo y presión con las uñas. La víctima sufrió lesiones visibles en rostro, brazos, cuello, oreja y cuero cabelludo, y otros viajeros tuvieron que intervenir para separarlas.
Por el episodio en la escuela, la Comisaría Décima inició un expediente contravencional bajo supervisión del Juzgado de Paz Letrado de 25 de Mayo. La mujer fue citada a sede policial, notificada de los cargos y quedó demorada mientras se verificaban sus antecedentes personales.
La agresión en el transporte derivó en una denuncia penal por lesiones radicada en la Comisaría 31.ª, con intervención de la UFI Genérica. Ambas causas tienen tramitación judicial separada: la contravencional avanza en 25 de Mayo, mientras que la penal sigue su investigación en la jurisdicción correspondiente.
