Un procedimiento policial en el departamento Caucete, iniciado por un robo, derivó en una controversia luego de que no se diera intervención a la Justicia Federal pese al hallazgo de marihuana en cantidades que superarían los límites permitidos. La situación generó malestar dentro de la Policía de San Juan.

El operativo se realizó este miércoles por efectivos de la Comisaría 9ª y la División de Investigaciones (DDI), en el marco de un robo denunciado el pasado 12 de abril en una vivienda ubicada en inmediaciones de calles 25 de Mayo y Juan J. Bustos. Del lugar sustrajeron una bicicleta rodado 29, un televisor, un celular y otros elementos pertenecientes a un hombre de 55 años.
A partir de tareas investigativas y análisis de registros fílmicos, los pesquisas identificaron a dos sospechosos, de apellidos Paredes y Campos, ambos con antecedentes. Según la hipótesis policial, los implicados intercambiaban objetos robados en domicilios donde se cultivaba marihuana.
Con orden judicial y bajo directivas del Ministerio Público Fiscal, a través del fiscal ayudante Juan Manuel García Castrillón, se llevaron adelante allanamientos en cuatro domicilios. En uno de ellos, ubicado en Villa Santa Isabel, fue detenido un hombre conocido como “El Gabi” Paredes, quien además habría entorpecido el procedimiento. Allí secuestraron prendas vinculadas al hecho y una bicicleta de dudosa procedencia.
En otro domicilio, en Villa Las Rosas, no hubo detenidos, aunque se incautaron elementos que podrían estar relacionados con otros ilícitos.
Hallazgo de marihuana y foco del conflicto
La controversia se generó en dos viviendas: una en el barrio San Juan III y otra en el barrio Huarpes, donde los efectivos encontraron plantaciones de marihuana que, según fuentes policiales, excedían los límites establecidos por el Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN).
En uno de los domicilios detectaron 11 plantas en floración, nueve plantines y cogollos en proceso de secado. En el otro, hallaron nueve plantines, tres plantas de gran tamaño y alrededor de 60 cogollos. Además, secuestraron una balanza de precisión, elemento que suele ser considerado indicio de posible comercialización.
De acuerdo a fuentes del caso, la persona vinculada al cultivo contaría con autorización del REPROCANN, que permite hasta nueve plantas y una cantidad limitada para tenencia. Sin embargo, lo hallado superaría esos parámetros.
El punto central del conflicto radica en que el fiscal ayudante Nicolás Ayerastarán no dio intervención al fuero federal, lo que generó cuestionamientos dentro de la fuerza policial. Según trascendió, los investigadores consideraban que existían elementos suficientes para evaluar una posible infracción a la ley de drogas.
En cambio, se dio intervención a la jueza de Paz Letrada de Caucete, quien avanzó con medidas vinculadas a denuncias de vecinos por olores, aunque sin presentaciones formales. En ese marco, se ordenó el traslado de la plantación a otro espacio.
La decisión reavivó el debate interno sobre los alcances del REPROCANN y los criterios judiciales en procedimientos donde se detectan cantidades de cannabis que podrían exceder lo permitido.








