En San Juan, 180 niños que enfrentan situaciones de riesgo y vulneración de derechos viven en residencias estatales. Estas son la última opción después de agotar otras alternativas familiares.
Las causas que llevan a estos niños a residencias son variadas, incluyendo violencia familiar, negligencia y abusos. Los equipos de la Dirección de Niñez trabajan para asegurar su protección y cuidado.
Entre los casos más complejos están los bebés nacidos en contextos de consumo problemático, quienes ingresan al sistema de protección para recibir atención médica y ser reincorporados a sus familias o a la de un referente afectivo si es posible.
Una vez en residencia, los niños reciben atención integral, incluyendo educación, salud y actividades recreativas para restituir sus derechos y garantizar su bienestar.
