Un informe de la consultora Galois estimó cuánto le hubiera correspondido a cada provincia si los fondos del Impuesto a los Combustibles Líquidos se distribuyeran según el esquema general de coparticipación, tal como reclaman gobernadores e intendentes. Para San Juan, el número es alto: $25.608 millones extra entre enero y julio de este año, sobre una recaudación total del tributo que en ese período alcanzó los $3,8 billones.
El estudio no propone cambiar el reparto actual, sino que simula un escenario alternativo. Hoy, buena parte del impuesto tiene destinos específicos fijados por ley, y sólo una porción llega a las provincias por la vía de la coparticipación tradicional. Según la consultora, si el 35,44% de la recaudación neta -que actualmente se destina a fondos con fines particulares- se hubiera coparticipado, San Juan quedaría en una posición mejor que la de varias provincias vecinas: por encima de San Luis ($17.291 millones) y La Rioja ($15.686 millones), aunque por debajo de Mendoza ($31.590 millones).
Ese 35,44% que analizó Galois hoy se reparte entre el Fideicomiso de Infraestructura Hídrica (4,31%), el Fideicomiso de Infraestructura de Transporte (28,58%) y la Compensación al Transporte Público (2,55%). El resto del impuesto, luego de descontar el 1,9% para ARCA, se divide entre el Tesoro Nacional (10,40%), el FONAVI (15,07%), el Sistema Único de Seguridad Social (28,69%) y una porción directa a las provincias (10,40%).
El reclamo por modificar este esquema no es nuevo: en 2025 los gobernadores impulsaron en el Congreso un proyecto para eliminar fondos específicos y elevar la participación provincial en el impuesto a los combustibles hasta el 57,02%. La iniciativa pasó el Senado con 56 votos a favor, pero en Diputados sumó 126 votos, tres menos de los 129 necesarios para su aprobación. Así, la discusión sobre estos recursos sigue sin resolverse.
