La posibilidad de un acuerdo entre el gobierno de Donald Trump y el régimen iraní enfrenta nuevos obstáculos en medio de una creciente tensión diplomática y militar en Medio Oriente.
Según analizó el especialista en relaciones internacionales Andrés Repetto, tanto Estados Unidos como Irán continúan negociando desde posiciones de fortaleza, lo que complica la búsqueda de consensos.
“Más allá de que Trump dijo ‘relájense, quédense tranquilos’, la pregunta es si estamos ante un avance o frente a la posibilidad de volver al día uno del conflicto”, señaló.
Para el analista, ninguna de las partes desea una guerra abierta, aunque tampoco están dispuestas a ceder fácilmente en los puntos centrales de la negociación.
Acusaciones cruzadas y nuevos ataques
Las diferencias también quedaron reflejadas en los mensajes públicos de ambos gobiernos. Mientras desde la Cancillería iraní cuestionaron las idas y vueltas de las conversaciones y aseguraron que dificultan la diplomacia, Trump respondió que las demoras se deben a que las autoridades iraníes tardan en responder.
En paralelo, la tensión volvió a trasladarse al plano militar. Estados Unidos confirmó nuevos ataques puntuales contra objetivos iraníes, mientras que Irán respondió con el lanzamiento de misiles.
Para Repetto, cada una de estas acciones tiene además un fuerte componente simbólico y político.
“La diplomacia, la guerra y los mensajes forman parte del mismo escenario”, explicó.
La situación en el Líbano
Otro foco de atención se encuentra en el Líbano, donde fuerzas israelíes difundieron imágenes de la ocupación de una fortificación histórica considerada estratégica por su ubicación geográfica.
Según explicó el especialista, se trata de un castillo construido por los cruzados hace aproximadamente 900 años, cuya posición continúa teniendo relevancia militar en la actualidad.
“El control del territorio sigue siendo fundamental. La historia demuestra cómo ciertos conflictos y disputas vuelven a repetirse”, sostuvo.
Hezbollah y la estrategia israelí
Repetto también destacó la actividad reciente de Hezbollah, que continúa lanzando drones y misiles contra el norte de Israel.
En ese contexto, el analista consideró que el gobierno israelí mantiene como uno de sus principales objetivos debilitar la capacidad operativa de la organización.
La relación entre Trump y Netanyahu
Respecto del vínculo entre Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, Repetto consideró que ambos líderes atraviesan una etapa de mayor autonomía política.
“Me parece que claramente ambos van por carriles separados”, afirmó.
Según explicó, aunque existe coordinación entre ambos gobiernos, Israel en ocasiones también se sorprende con algunas decisiones adoptadas por la administración estadounidense.
Para el especialista, tanto Trump como Netanyahu buscan fortalecer sus respectivas posiciones internas mientras enfrentan desafíos políticos y electorales en sus países.
Fuente: Andres Repetto








