Tras los recientes chispazos públicos entre distintos sectores del oficialismo, el cónclave en Casa Rosada buscará ordenar la agenda legislativa y calmar las aguas. Santiago Caputo y Martín Menem volverán a verse las caras tras la tensión en las redes sociales.

Luego del Tedeum por el 25 de mayo, que dejó mucha tela para cortar sobre los protagonistas de la interna en La Libertad Avanza, el Gobierno Nacional busca reacomodar sus filas. Este martes a las 11 de la mañana, la mesa chica del oficialismo volverá a reunirse en Casa Rosada con un doble objetivo: delinear la agenda legislativa y, fundamentalmente, intentar equilibrar la balanza ante la reciente escalada de tensiones internas.
El encuentro marcará un tenso cara a cara entre dos figuras centrales: el asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El vínculo entre ambos sectores quedó bajo la lupa en los últimos días tras un fuerte cruce en redes sociales, donde agrupaciones afines a Caputo (como las “Fuerzas del Cielo”) apuntaron contra Menem por presuntamente administrar una cuenta anónima utilizada para lanzar críticas hacia esa facción.
Ante este escenario de hostilidad digital, el presidente Javier Milei optó por minimizar el conflicto de manera pública, buscando evitar tomar partido explícito por alguno de los dos campamentos. La intención principal del mandatario es volver a encauzar las discusiones hacia “carriles subterráneos” e impedir que las diferencias estallen a cielo abierto, tal como viene ocurriendo en la órbita de las redes.
No obstante, desde las tropas digitales que responden a Caputo salieron a refutar la versión conciliadora, asegurando que al Presidente “le mienten” sobre la verdadera magnitud de las operaciones en su contra.
Mientras las disputas por el poder y la influencia continúan en el entorno más íntimo del Presidente (que también incluye a Karina Milei, Manuel Adorni y figuras del PRO como Patricia Bullrich), la reunión de este martes será una prueba de fuego para determinar si el oficialismo logra unificar su discurso o si la interna libertaria seguirá escalando.








