El PRO endureció su postura frente a la situación que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y evalúa acompañar un eventual pedido de interpelación en la Cámara de Diputados. El cambio de posición surge luego de las explicaciones brindadas por el funcionario sobre su patrimonio y en medio de la investigación que enfrenta por presunto enriquecimiento ilícito.
A través de un comunicado difundido este jueves, el partido fundado por Mauricio Macri cuestionó con dureza la conducta de Adorni y reclamó mayor transparencia. “Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo”, expresaron desde el espacio político.
El documento también señaló que el actual contexto exige responsabilidad por parte de quienes integran el Gobierno y advirtió sobre el impacto que determinadas controversias pueden tener en la confianza pública. En ese sentido, el PRO sostuvo que es necesario actuar con la transparencia que demanda la sociedad.
Más allá del comunicado, dentro del bloque de diputados que conduce Cristian Ritondo comenzó una revisión de la estrategia parlamentaria frente al caso. Según trascendió, la posibilidad de respaldar un pedido de interpelación a Adorni está siendo analizada y aún no existe una postura definitiva.
Fuentes del espacio indicaron que hay sectores que prefieren no acompañar la iniciativa impulsada por la oposición para evitar beneficiar políticamente al kirchnerismo, aunque reconocen que la posición no es unánime y que el tema será debatido internamente.
Desde el PRO señalaron además que las explicaciones brindadas por el jefe de Gabinete generaron cuestionamientos dentro del partido. En la última presentación de Adorni ante el Congreso, el bloque decidió no formular preguntas, una actitud que podría modificarse si avanza la discusión sobre su situación.
Mientras tanto, dirigentes del espacio esperan una definición del Gobierno nacional respecto del funcionario. La evolución del caso podría impactar en la relación política entre el PRO y la administración de Javier Milei, que hasta ahora mantuvieron una agenda legislativa con amplios puntos de coincidencia.








