El Gobierno nacional confirmó que ya se encuentra preparado el contingente militar que será enviado a Venezuela para colaborar con las tareas de asistencia humanitaria luego de los terremotos que provocaron una grave crisis en el país caribeño. El operativo, coordinado entre el Ministerio de Defensa y la Cancillería Argentina, contempla el despliegue de personal especializado en búsqueda y rescate, binomios con perros, apoyo sanitario y equipamiento para intervenir en zonas afectadas por desastres naturales.
La principal novedad informada por la cartera que conduce el teniente general Carlos Presti es que el personal ya no forma parte de una simple oferta de colaboración, sino que permanece alistado y preparado para despegar apenas se complete la coordinación internacional necesaria para concretar la misión.
Según informó Defensa, el contingente cuenta con especialistas en rescate urbano, equipos para operar en estructuras colapsadas, binomios perro-guía y recursos destinados a colaborar en la localización de sobrevivientes y asistir a las familias afectadas por el desastre.
La decisión forma parte del operativo humanitario que el presidente Javier Milei puso a disposición de Venezuela luego de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la costa norte del país y que, según informó el Gobierno nacional, dejaron cientos de muertos, miles de desaparecidos, heridos y familias que perdieron sus hogares.
Como parte de esa asistencia, la Argentina ofreció un amplio paquete de recursos sanitarios, logísticos y militares. Entre ellos se incluyen médicos emergentólogos con equipamiento y medicamentos, ambulancias, enfermeros, un avión Embraer con capacidad para 40 pasajeros, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y una aeronave de Aerolíneas Argentinas.
El operativo también contempla el envío de dos plantas potabilizadoras de agua operadas por 16 efectivos del Ejército Argentino, expertos en estructuras colapsadas, drones con operadores especializados y cuatro brigadas del Sistema Nacional de Búsqueda y Rescate, preparadas para intervenir en emergencias provocadas por derrumbes, inundaciones e incendios.
A estos recursos se suma personal militar especializado en catástrofes con perros adiestrados del Ejército y de la Armada Argentina, además de un paquete de ayuda humanitaria compuesto por 134 carpas, 48 kits de cocina, colchones, camillas y equipos de aire acondicionado para asistir a la población damnificada.
Desde el Ministerio de Defensa señalaron que el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea permanecen bajo coordinación del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas y mantienen disponibles capacidades de rescate, potabilización de agua, asistencia médica y medios aéreos para eventuales traslados.
En ese esquema, la Armada Argentina tendría un papel relevante durante la primera etapa de la misión mediante el despliegue de brigadas especializadas y binomios con perros entrenados para la búsqueda de personas bajo los escombros, una tarea considerada fundamental durante las primeras horas posteriores a un terremoto.
El Gobierno destacó además que las Fuerzas Armadas argentinas cuentan con capacidad para operar en escenarios de alta complejidad y a grandes distancias, combinando recursos sanitarios, logísticos y de rescate para responder rápidamente ante situaciones de emergencia internacional.
La asistencia también requiere una coordinación diplomática con las autoridades venezolanas y los organismos internacionales que intervienen en este tipo de catástrofes. Por ese motivo, el contingente permanece preparado mientras avanzan las gestiones para definir el momento del despliegue.
En ese contexto, el Gobierno nacional reiteró su solidaridad con el pueblo venezolano y aseguró que el objetivo será aportar capacidades críticas para las tareas de búsqueda y rescate, atención médica, apoyo logístico y abastecimiento básico en las zonas más afectadas por los terremotos.
A la espera de la autorización definitiva para partir, el contingente militar argentino continúa en estado de alistamiento, listo para intervenir en una de las mayores emergencias humanitarias registradas en la región en los últimos años.









