El organismo brasileño que regula la protección de datos personales, la ANPD, dispuso la suspensión temporal de los ‘lives’ de Discord en todo el país. La decisión llegó después de que trascendiera un caso ocurrido en julio, cuando una chica de 13 años fue alentada por otros usuarios a autolesionarse y finalmente a quitarse la vida frente a una audiencia digital.
Según la agencia, existen pruebas contundentes de que la empresa no tomó los recaudos necesarios para prevenir este tipo de riesgos entre chicos y adolescentes. Por eso le dieron a Discord un plazo de tres días hábiles para cumplir con la medida y frenar las transmisiones en directo en Brasil.
El hecho que desató todo ocurrió en una ciudad chica del centro-oeste brasileño, durante una transmisión de 45 minutos en la plataforma. La policía calificó lo sucedido como un verdadero espectáculo de horror y detuvo a cinco menores y un adulto acusados de incitar a la víctima; además, en el mismo operativo lograron rescatar a otra joven que estaba a punto de hacerse daño en otra transmisión. La repercusión fue tal que la primera dama brasileña, Janja da Silva, pidió públicamente que se diera de baja la aplicación en el país. Desde Discord dijeron sentirse decepcionados con la medida y remarcaron que apenas se enteraron del caso eliminaron la comunidad privada donde había ocurrido.
Brasil ya venía endureciendo sus controles sobre el uso de redes por parte de menores: la ley vigente obliga a que las cuentas de usuarios de menos de 16 años estén vinculadas a las de sus padres y exige verificar la edad para poder usar estos servicios. La suspensión de los streamings de Discord se transformó así en una de las medidas más duras tomadas por un país de la región en materia de seguridad digital para chicos y adolescentes.
