YPF confirmó que su sociedad Argentina LNG formalizó la solicitud de ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones para desarrollar un proyecto integral de gas natural licuado. La iniciativa demanda una inversión acumulada de 51.000 millones de dólares a lo largo de toda su vida útil, lo que la convierte en la inversión privada más grande registrada en el país y también en la de mayor magnitud entre todas las adhesiones al RIGI hasta la fecha.
El emprendimiento está encabezado por YPF con el 36% de participación, junto a la italiana Eni y la firma emiratí XRG, cada una con el 32% restante. El plan busca convertir el gas no convencional de Vaca Muerta en GNL listo para exportar, mediante una cadena que incluye producción en Neuquén, un gasoducto de 48 pulgadas, plantas de tratamiento y dos buques licuefactores flotantes que se instalarán frente a las costas de Río Negro, en el Golfo San Matías.
El titular de YPF, Horacio Marín, sostuvo que el ingreso al RIGI representa un paso clave para posicionar al país como exportador de energía a escala global, con impacto en el empleo, el desarrollo de proveedores locales y la llegada de tecnología. Horas antes del anuncio, el secretario de Energía y Minería, Daniel González, había adelantado la novedad durante un foro empresarial, donde destacó el desempeño del régimen de incentivos y mencionó que este proyecto se suma a otros ya aprobados, como Southern Energy y VMOS.
La primera fase contempla una capacidad de producción de 12 millones de toneladas anuales de GNL, con el objetivo de escalar hasta 18 millones a futuro, y prevé el inicio de las exportaciones entre 2029 y 2031. Para financiar la etapa inicial, valuada en unos 30.000 millones de dólares, el consorcio trabaja en un esquema de financiamiento internacional de entre 15.000 y 18.000 millones de dólares con bancos y entidades de crédito globales.
