La madre de la adolescente asesinada en Córdoba aportó un dato clave a los psicólogos que la asisten. A la par, la Justicia analiza mensajes con exigencias de dinero que habría recibido el principal sospechoso.

La causa que investiga el crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en la provincia de Córdoba, sumó en las últimas horas un elemento que podría alterar el curso de las pesquisas. La Justicia evalúa actualmente si el homicidio estuvo motivado por un presunto ajuste de cuentas, tras conocerse una declaración del entorno familiar de la víctima.
La nueva hipótesis fue planteada por Melisa Heredia, madre de la menor. Según trascendió, la mujer —que permanece internada para estabilizar su estado físico y emocional— deslizó esta posibilidad durante las conversaciones con los profesionales de la salud mental que la asisten. El informe psicológico que contiene esta referencia ya fue incorporado formalmente al expediente judicial.
En sintonía con esta versión, el fiscal a cargo del caso, Raúl Garzón, se encuentra analizando una serie de registros telefónicos y mensajes. Fuentes ligadas a la investigación señalaron que el único detenido, Claudio Barrelier, habría recibido amenazas vinculadas a una supuesta deuda económica. Existirían comunicaciones previas al hallazgo del cuerpo en las que personas aún no identificadas le exigían dinero, e incluso se investiga un mensaje que habría llegado a su teléfono después de la desaparición de Agostina.
Frente a este escenario, la fiscalía intenta determinar quiénes son los autores de esos contactos y si existe una conexión directa entre las intimidaciones y el trágico desenlace. De momento, las autoridades mantienen la cautela para establecer si las afirmaciones de la madre configuran una pista sólida o si están relacionadas con el profundo impacto emocional que atraviesa.
En paralelo, la querella que representa a la familia de la adolescente solicitó avanzar con nuevas medidas de prueba. Los abogados pidieron profundizar la investigación sobre otras personas que habrían estado presentes en la vivienda del barrio Cofico durante las horas en que la menor permaneció allí, al considerar poco probable que nadie haya advertido movimientos sospechosos.
Además, solicitaron que se esclarezca el rol de una mujer identificada en la causa que le prestó a Barrelier el automóvil Ford Ka, un vehículo considerado fundamental por los investigadores para reconstruir los movimientos del acusado posteriores a la desaparición de la joven.








