El unipersonal inspirado en la figura de Federico García Lorca se presentará en Rivadavia como parte del Ciclo de Artes Escénicas. La obra invita a un viaje poético y político sobre la memoria colectiva y el rol del arte.

El Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte de la provincia renueva su cartelera cultural y anuncia una gran propuesta para este fin de semana en el departamento Rivadavia. En el marco del Ciclo de Artes Escénicas, se presentará el unipersonal teatral “La noche desaparece”, una obra que promete conmover al público sanjuanino.
La función tendrá lugar este sábado 30 de mayo a las 20:00 horas en las instalaciones del Chalet Cantoni Casa Cultural, ubicado en Avenida Libertador 3339 Oeste. Desde la organización destacaron que la entrada será totalmente libre y gratuita, con ingreso por orden de llegada hasta agotar la capacidad del lugar.
Sobre la obra
Con la actuación protagónica de Nacho Caro Vera y bajo la escritura y dirección de Daniel Zalazar, “La noche desaparece” propone un viaje poético, político y emocional profundamente inspirado en el legado de Federico García Lorca.
La trama se sitúa en la espesura trágica de una comisaría, donde un poeta sanjuanino cree escuchar la inconfundible voz del autor andaluz. A partir de ese instante, los límites entre la realidad y la ficción comienzan a desdibujarse, permitiendo que la figura de Lorca aparezca y desaparezca entre los “fantasmas de la historia” y planteando un interrogante central: ¿ha venido Federico a rescatarnos?
Según detallaron sus creadores, la puesta en escena nace de la profunda necesidad de darle voz a los cuerpos silenciados, construyendo un puente temporal y emocional entre la España de 1936 y las heridas de América Latina. Mediante una dramaturgia que entrelaza canciones populares, textos originales, fragmentos de discursos históricos y poesía escénica, la obra interpela al espectador sobre la violencia institucional, la represión, la persecución a las disidencias y la innegable fuerza del arte frente al silencio.
La propuesta destaca por un enorme despliegue físico y emotivo de su intérprete, garantizando una experiencia teatral inmersiva y movilizadora.








