Los Enhanced Games, la controvertida competencia deportiva que habilita el uso de sustancias dopantes y tecnologías prohibidas en el deporte tradicional, finalizaron su primera edición en Las Vegas con un resultado que sus organizadores consideraron histórico.
El nadador griego Kristian Gkolomeev completó los 50 metros libres en 20.81 segundos, superando la marca oficial de 20.88 establecida por el australiano Cameron McEvoy en marzo.
Sin embargo, el registro no será reconocido por las federaciones internacionales debido a que el certamen permite el uso de sustancias para potenciar el rendimiento y equipamiento prohibido en competencias oficiales, como trajes superligeros de natación.
La competencia se desarrolló entre el 21 y el 24 de mayo y reunió pruebas de natación, atletismo y halterofilia, con más de cinco millones de dólares en premios y un millón destinado a quienes rompieran récords mundiales.
Un torneo atravesado por la polémica
Desde su presentación, los Enhanced Games despertaron críticas de organismos deportivos internacionales y entidades antidopaje.
El evento fue impulsado por el empresario australiano Aron D’Souza y cuenta con financiamiento de figuras como Peter Thiel y Donald Trump Jr.
La propuesta plantea permitir el uso controlado de sustancias para mejorar el rendimiento físico bajo supervisión médica, en oposición al modelo tradicional del olimpismo.
La mayoría de los 42 atletas participantes reconocieron haber utilizado testosterona, péptidos o esteroides anabólicos durante su preparación.
Pese a eso, algunos competidores aseguraron haber participado sin recurrir a dopaje. Entre ellos estuvo el estadounidense Hunter Armstrong, ganador de los 50 metros espalda.
También se destacaron los velocistas Fred Kerley y Tristan Evelyn, vencedores en los 100 metros llanos.
Advertencias y posibles sanciones
La reacción de las federaciones internacionales fue inmediata. World Aquatics advirtió que cualquier atleta que participe o apoye los Enhanced Games podría ser excluido de competencias oficiales.
Por su parte, el presidente de World Athletics, Sebastian Coe, calificó como “morónico” competir en el certamen y anticipó posibles sanciones.
Mientras tanto, especialistas en salud alertaron sobre los riesgos asociados al consumo de sustancias para potenciar el rendimiento, entre ellos problemas cardíacos, hepáticos y renales.
Pese a las críticas, los organizadores sostienen que los Enhanced Games representan “una nueva era para el deporte” y avanzaron incluso con una demanda antimonopolio de 800 millones de dólares contra organismos deportivos y antidopaje.








