junio 11, 2026

El exasesor financiero testificó en el juicio oral y aseguró que la adjudicación de proyectos se decidía en un sistema cerrado llamado “La Camarita”. Además, sostuvo que el empresario patagónico no logró expandir su influencia más allá de tres provincias.

En el marco del juicio oral por la causa conocida como los “Cuadernos de las Coimas”, el exasesor financiero Leonardo Fariña declaró como testigo y brindó detalles sobre el presunto esquema de cartelización en la adjudicación de obra pública. Según su testimonio, el empresario patagónico Lázaro Báez habría sido apartado del reparto de proyectos manejado a nivel nacional por otras constructoras.

Fariña apuntó a un mecanismo que operaba bajo el nombre de “La Camarita”, al cual describió como un sistema predeterminado que aglomeraba a las empresas de la construcción. “Decidían entre ellos mismos quién ganaba una obra y quién no. Quién entraba y quién no”, explicó ante el tribunal. En este contexto, aseguró que su antiguo jefe nunca pudo extender su verdadera influencia comercial más allá de tres provincias.

Por otro lado, el exasesor —quien ya actuó como “arrepentido” en la causa por la llamada “Ruta del dinero K”— cuestionó la capacidad económica real de la firma de Báez sin la intervención estatal. “Por el solo hecho de ver los balances te dabas cuenta de que los ingresos provenían del Estado. Al meterte en la parte de los números, no podías financiar un caramelo”, sentenció durante su exposición.

Las declaraciones de Fariña se suman a una serie de testimonios clave que se vienen desarrollando en las últimas semanas durante el juicio. El proceso busca determinar las responsabilidades empresariales y políticas en la presunta red de pago de sobornos a exfuncionarios a cambio de contratos estatales.

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