La directiva generó un fuerte debate en la provincia. Mientras el objetivo radicaría en resguardar los procesos investigativos, diversos sectores advierten sobre posibles restricciones al derecho a la información pública.

Una fuerte controversia se desató en las últimas horas en el ámbito judicial de la provincia de San Juan, luego de que trascendiera una recomendación dirigida a los fiscales intervinientes en distintas causas para limitar la difusión de información hacia los medios de comunicación.
Según la información preliminar, la directiva sugeriría a los funcionarios del Ministerio Público Fiscal abstenerse de brindar declaraciones, detalles procesales o adelantos de las causas en curso de manera directa y libre a la prensa. El argumento central detrás de esta disposición apuntaría a la necesidad de resguardar el éxito de las investigaciones, proteger a las víctimas y evitar la filtración de datos sensibles que puedan llegar a entorpecer o viciar los procesos penales.
Sin embargo, la medida no tardó en generar un intenso debate público e institucional. Diversos actores vinculados al ámbito jurídico, social y periodístico expresaron su preocupación frente a la normativa. Los cuestionamientos se centran en que este tipo de restricciones podría afectar el libre acceso a la información pública y menoscabar la transparencia que debe regir sobre los actos de los distintos poderes del Estado.
En este contexto de tensión, surge el desafío de encontrar un equilibrio legal e institucional. Por un lado, la obligación del Estado de garantizar el debido proceso y la confidencialidad en etapas críticas de una investigación; y por el otro, el derecho constitucional de la sociedad a estar informada sobre el accionar de la Justicia.
Hasta el momento, se aguarda por mayores precisiones o un comunicado oficial que clarifique los alcances exactos y la obligatoriedad de esta recomendación en el trabajo diario de las fiscalías de la provincia.








